"El cantar de Mio Cid". El Cid literario.
Esta será mi aportación a este nuevo espacio del blog.com.es.
Se trata de un escrito relativo al 800 aniversario de la publicación de "El cantar de Mio Cid".
Pero antes unas consideraciones para quienes no han "dado", el Mio Cid en sus colegios, institutos o universidades.
El cantar de Mio Cid es un cantar de gesta.
En un cantar de gesta se cantan y ensalzan los hechos heroicos de un determinado personaje.
De la misma forma que una epopeya es una gesta llevada a cabo por todo un pueblo.
El cantar de gesta tiene su origen en la Edad Media, cuando los juglares recorrían plazas de pueblos y patios de castillos entreteniendo a la gente con historias heroicas y sus números de malabares o de saltimbanqui. A cambio recibian dinero, comida o ropa.
Al trabajo de estos juglares, literariamente es llamado "Mester de juglaría". O lo que es igual, "trabajo de juglares".
Se caracteriza el cantar de gesta en que son anónimos, están escritos en verso, estaban destinados a ser cantados o recitados y por transmitirse oralmente de padres a hijos.
"El cantar de Mio Cid" tiene, además, la cualidad de ser la primera obra literaria escrita en castellano.
Porque, a pesar de que las clases altas seguían prefiriendo el latín para escribir, el castellano avanzaba rapidamente debido a que el pueblo deseaba cantar en su lengua.
Entonces el castellano aún no se escribía. Así pues las primeras muestras de la literatura castellana eran unas cancioncillas llamadas "jarchas".
Aquellas jarchas han llegado hasta nuestra época gracias a los poetas árabes o judíos que las aprendieron de los cristianos que vivían en los territorios árabes y que eran llamados mozárabes.
La obra más emblemática e ilustrativa de lo anterior es, como ya sabemos, "El cantar de Mio Cid".
Cid es una palabra árabe que significa caballero. También es conocido el personaje como Cid Campeador (campeador también término árabe) que en este caso significa "Caballero Guerrero".
El Cid real.
Ruy Díaz o Rodrigo Díaz de Vivar, nació en un pueblo de Burgos (Vivar) hacia el año 1040.
Al morir el rey al que servía, Sancho de Castilla, en el cerco de la ciudad de Zamora asesinado por encargo no se sabe bien de quién, Rodrigo intentó vengar la muerte de su rey y, por ello, cayó en desgracia ante el nuevo rey Alfonso VI de Castilla que lo desterró.
El Cid conquistó y gobernó la ciudad de Valencia hasta su muerte en el año 1099. Sus restos fueron trasladados al monasterio de Cardeña (Burgos).
Allí comenzaron a contarse sus grandes hazañas.
El Cid literario
En la obra, el Cid aparece idealizado y engrandecido para destacar su heroísmo.
El Cid representa al héroe colectivo vencedor en mil batallas y siempre fiel a su rey a pesar de haber sido injustamente tratado por su rey y señor.
En el Poema, el Cid se nos presenta como un guerrero invencible, pero también como un personaje tierno y muy humano que ama a Dios, a los suyos y que valora la amistad y la fidelidad.
El Cid es el modelo de hombre medieval: contra los enemigos de su patria para defender a su rey, su pueblo y su religión .
La obra comienza cuando el Cid es acusado de falta de honradez por unos envidiosos y es desterrado de Castilla por el rey Alfonso VI.
Aunque, segun la leyenda, el Cid fue desterrado por su rey cuando le obliga a jurar que no ha tenido nada que ver con la muerte de su hermano Sancho, el cual, además de ser el señor del Cid, era su amigo.
El rey, ante esta humillación, infligida el día y sitio en el que "juraba su cargo" como nuevo rey de Castilla ante el pueblo, se enfurece contra el Cid y le destierra.
Sale de Vivar Mio Cid en compañía de su familia y sus fieles caballeros.
A su paso por Burgos, todos salen a verlo porque sienten por el gran admiración mas, nadie se atreve a darle albergue, ya que el rey lo ha prohibido y amenazado con terribles castigos (como llenar sus tierras de cal, lo que las volvería estériles) a quien ayudara al Campeador.
El Cid se dirige al monasterio de San Pedro de Cardeña, donde se despide con gran dolor de su esposa doña Jimena y de sus dos hijas: doña Elvira y doña Sol.
Una vez fuera de Castilla, siempre pensando en volver con honor a su tierra, el Cid emprende una serie de campañas militares contra árabes y contra cristianos, que le van a procurar fama, tierras y riquezas.
El poema está dividido en tres partes:
- Cantar del destierro.
- Cantar de las bodas.
- Cantar de la afrenta de Corpes.
Un fragmento del "Cantar del destierro" en el que se narra la triste partida del Cid.
1
"Con sus ojos muy grandemente llorando
tornaba la cabeza y estábalos mirando:
vio las puertas abiertas, los postigos sin candado,
las perchas vacías sin pieles y sin mantos
y sin halcones y sin azores mudados.
Suspiró mío Cid triste y apesadumbrado.
Habló mío Cid y dijo resignado:
«¡Loor a ti, señor Padre, que estás en lo alto!
Esto me han urdido mis enemigos malos».
2
Ya cabalgan aprisa, ya aflojan las riendas.
Al salir de Vivar, tuvieron la corneja diestra(signo de buena suerte),
y entrando en Burgos, tuviéronla siniestra (signo de mala suerte).
El Cid se encogió de hombros y meneó la cabeza:
«¡Albricias, Álvar Fáñez, que si ahora nos destierran
con muy gran honra tornaremos a Castiella!»"
3
Mío Cid Ruy Díaz por Burgos entróve,
van en su compañía sesenta pendones;
salen a verlo mujeres y varones,
burgueses y burguesas a las ventanas se ponen,
llorando de los ojos, ¡tan grande era su dolor!
De las sus bocas todos decían una razón
«¡Dios, qué buen vasallo, si tuviese buen señor!»
Os invito a continuar con su lectura por cuenta propia. Os enganchará.
De Maribel.